Trevélez es el pueblo más alto de España. Situado a 1.500 metros sobre el nivel del mar, desayuna mirando a Sierra Nevada enclavado en la Alpujarra, una comarca única que cena mirando al Mediterráneo. Queda por resolver el tema de la comida. Lo que se hace de forma suculenta, ya que el producto estrella del lugar es el jamón.

Y es allí, en Trevélez, donde María José Cara los cuida y cura, en una aventura apasionante en la que el uso inteligente de las redes sociales le ha permitido crear marca y vender on line. Esta es su historia, sabrosa como sus queridos jamones alpujarreños. La historia de Jamones Abuxarra, los jamones 2.0.

Jamones Abuxarra

¿Qué hay que hacer para dejar los Sanfermines y terminar en la Alpujarra vendiendo jamones?

Tener un corazón nómada supongo… Aunque yo nunca he dejado de amar mi tierra, la vida me ha llevado del norte al sur, el camino inverso que realizaron mis padres hace cuarenta años buscando una vida mejor. Yo me vine a estudiar a Granada y me enamoré de la Alpujarra, del jamón y del jamonero… Mi socio, Rafael Sanchez, (y padre de mis hijos) y yo comenzamos a trabajar hace algunos años en los mejores secaderos de Trevélez.

Aquí aprendimos el oficio del artesano jamonero y en un momento de incertidumbre e inestabilidad laboral decidimos emprender nuestro propio negocio rescatando lo mejor de la tradición jamonera e introduciendo la innovación en el sistema de comercialización gracias a las nuevas tecnologías.

¿Qué tal va la experiencia? ¿Cuánto vendes? ¿Qué dimensión tiene la empresa? Y, lo más importante, ¿Cuántos jamones tienes?

En Trevélez hemos construido nuestro espacio familiar. Me parece un privilegio, en los tiempos en los que vivimos, poder emprender y realizarme en un entorno natural de la belleza de Sierra Nevada. Adoro la naturaleza y lo considero una experiencia única.

Elaboramos una producción limitada de jamones serranos de una calidad excepcional, cuidando fielmente la tradición de los procesos de salado y curado sin añadir a nuestros perniles ningún tipo de aditivo.

Comenzamos nuestra aventura jamonera hace unos once años, curando los jamones que podíamos vender en nuestra tienda de Granada, donde nos acompañan mi hermana Teresa y nuestro maestro cortador José Andrés Ortiz. Comenzamos salando unos dos mil jamones y ya hemos aumentado la producción hasta alcanzar unas ocho mil piezas que comercializamos principalmente en Granada y Almería. 

Pero también en muchos rincones de la geografía española y hasta a nivel internacional a través de los pedidos que recibimos de internet.

¿Cómo es el jamón de la Alpujarra? ¿Cómo lo describirías? ¿Cómo lo vendes para que la gente lo consuma?

El jamón de la Alpujarra es un joya de la gastronomía mediterránea. Además de ser un jamón dulce, cien por cien natural, curado en un clima único que ofrece Sierra Nevada, nosotros en Jamones Abuxarra cuidamos al máximo la calidad de la materia prima.

Pero, además, limitamos nuestra producción para poder conservar el máximo tiempo de curado en las bodegas según sea su peso y características. Los observamos y los tratamos “como si fueran niños chicos”, adquiriendo un aroma y una curación lenta que le proporciona un sabor inconfundible.

Nuestra filosofía de empresa está basada en la transparencia y la garantía de satisfacer las expectativas de nuestros clientes. Nos gusta hablar con las personas, ofrecer la confianza del mostrador de toda la vida, tanto si vendemos en la tienda física como sí lo hacemos de forma digital.

Apadrina un jamón fue una idea excelente. ¿Puedes explicarla y comentarnos en qué estado se encuentra?

Apadrina un jamón fue un momento único en la trayectoria de Jamones Abuxarra. Comencé a escribir en el blog “El Diario de una Jamonera”. Me encantaron aquellos años en los que los blogs estaban llenos de personas muy reales que se acercaban a leer mis historias. Y fue allí donde surgió la idea.

Primero regalé una cata de 100 gramos a todos mis lectores que quisieran probar nuestro jamón 2,0 a cambio de un comentario en el blog contando su experiencia.

En ese espacio encontré muchas personas que han sido determinantes en el proyeco Jamones 2.0 con el que pretendía dar a conocer mi pequeña empresa. Apadrina un Jamón fue una iniciativa dirigida a construir marca, consistió en que cualquier persona desde cualquier parte del mundo podía apadrinar un jamón Abuxarra, ponerle un nombre y hacerle un seguimiento en redes sociales a través de fotos, vídeos y cientos de correos que nos escribíamos.

No había compromiso de compra. Sí cuando cumplieran los ahijados los dieciocho meses los padrinos quisieran comprarlos, lo hacían. Todos los compraron. Y, además, se lo contaron a mucha gente. Así comenzó a tejerse una red de amantes del jamón 2.0 que después de cinco años no deja de crecer aunque ya no hace falta apadrinar: directamente nos llaman, nos escriben, nos compran online o. lo mejor, nos visitan en Trevélez.

jamon2.0

¿Cómo utilizas Internet y las Redes Sociales en tu negocio?

Vivimos un momento de la historia único,. Hay quién lo llama la revolución digital. Y, a pesar de desarrollarnos en un entorno rural, considero que ninguna empresa por pequeña que sea debería quedarse al margen.

A mí me encanta internet. Es una ventana al mundo desde donde se pueden hacer muchas cosas que de otra forma no podríamos. Generar marca y confianza ha sido el objetivo principal de nuestra estrategia en redes sociales durante estos años. La venta online es la consecuencia que llega cuando te centras en el objetivo.

¿Cómo diferenciarías cada una de ellas? La web, el blog, Linkedin, Facebook, Twitter

Las redes sociales se han convertido en un reflejo digital de la trayectoria de las personas y de las empresas. Cuando decidimos sacar Jamones Abuxarra a este entorno en el año 2010, mas o menos, comencé escribiendo en un blog las historias diarias que me pasaban.

Más allá de jamones quería que los lectores nos conocieran, qué personas formamos la empresa, dónde estamos, qué hacemos y cómo lo hacemos.

Para darle viralidad al contenido del blog y seguir la conversación que allí comenzaba, descubrí Twitter, que sigue siendo mi red social favorita y donde más personas he conocido. Para poder jugar, lograr proximidad y cercanía escribimos pequeños post y subimos fotos y vídeos a Facebook a nuestra pagina de la empresa o a nuestros perfiles personales, mi hermana adora su trabajo y presume de ser mujer jamón. Linkedin me permite contactar con otros profesionales de diferentes ámbitos de los que aprender y reforzar el vinculo profesional.

En todas las redes salgo a corazón descubierto. Creo que ser yo misma en cada espacio y reflejar la actividad de mi empresa es arriesgado. Pero también considero que por grandes errores que haya cometido o altibajos que haya sufrido la trayectoria digital de mi empresa, he aprendido muchísimo. Y me ha permitido ganarme la confianza de muchas personas y algunas hasta se han convertido en grandes clientes de Jamones Abuxarra.

¿Crees que es importante la parte audiovisual (fotografías, vídeos) a la hora de comercializar el producto, para que te conozcan?

Sí, por supuesto. La parte audiovisual es muy importante. Te permite exprimir la creatividad. Es cercana, impactante, rápida de percibir,…

Seguro que atesoras alguna anécdota divertida después de tantos tuits y tantos jamones…

Son tantos momentos y tantas anécdotas que no sabría bien cual escoger…. Aunque siempre recuerdo con cariño la respuesta en modo Unboxing que subió a youtube una persona que recibió una de las primeras catas de jamón 2.0 que regalábamos,. Creo que ví el vídeo por lo menos diez veces seguidas muerta de risa.

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